3. El Budismo

El budismo no es sólo una filosofía, ni una explicación del mundo; es una religión que propone un camino de salvación. Es una sabiduría derivada de las creencias del hinduismo, pero en reacción contra su ritualismo excesivo. El budismo es un hinduísmo reformado que conserva los fundamentos del mismo: la necesidad de liberarse de las apariencias, la reencarnación y la importancia de una meditación que implica al cuerpo. No está estructurado en una institución, en una iglesia con fronteras dogmáticas precisas. Hay comunidades budistas con ritos propios, prácticas y hasta creencias diferentes, existiendo también grupos budistas con énfasis doctrinales muy diversos.

Budismo es un término occidental del Buddha Dharma: "enseñanzas del despierto". El "Buddha" es un título que se le da a cualquier persona que siguiendo las enseñanzas del primer "Buddha" Siddharta Gautama, alcance la "iluminación", considerada como un descubrimiento personal y no una revelación divina. El budismo no tiene dogmas ni creencias, ya que el practicante debe comprobar por sí mismo la verdad de las enseñanzas, e interiorizarlas. Se estima que los budistas son casi 400 millones en el mundo.

Contexto histórico

Siddharta Gautama (563-486 a.C.) nació en Kapilavastu, en los confines de Nepal. Rico heredero de un príncipe y casado desde muy joven, según la leyenda, cuando salió en coche por primera vez del lujoso entorno de su palacio y viajó por el país, se vio confrontado con todo el sufrimiento del mundo. Todos los hombres enferman, envejecen y mueren. Su vida cambia cuando le sale al encuentro un monje mendigo, y su vida privilegiada le parece de pronto carente de sentido. A los 29 años renuncia a su poder, a su familia y a sus riquezas, para encontrar como monje, la liberación definitiva del sufrimiento. Al cabo de seis años de probar todo tipo de prácticas ascéticas muy severas, sus discípulos lo abandonan y se retira a un río a meditar. Es allí donde alcanza la "iluminación" (bodhi), la salvación, la liberación. Así Siddharta Gautama se convierte en Buda, en el "despierto", el "iluminado". Ha encontrado las respuestas a las preguntas fundamentales de la vida y se ha liberado de su propio ego, de todos sus apegos... es libre del ciclo de reencarnaciones.

Nace con él una nueva religión que rechaza los fundamentos del hinduísmo: la autoridad de los Vedas, el predominio de los brahamanes y los sacrificios cruentos. En su lugar, propone espiritualidad, interiorización y abstracción.

Impulsado por el amor al prójimo se lanza a divulgar el canon (disciplina, predicación y doctrina) y se reúne cerca de Benarés con sus antiguos discípulos. A lo largo de sus viajes fue fundando comunidades monásticas en las que cualquiera podía ingresar, sin importar su rango social. A la edad de 80 años, volviendo a su ciudad natal, muere en un bosque rodeado de sus discípulos. Gracias a la conversión del emperador Asoka al budismo (s. III a.C.), y al impulso misionero de los primeros siglos, esta religión se extendió por toda Asia. Entre las religiones mundiales, es una de las que presenta una mayor variedad de escuelas y tendencias, que se pueden clasificar en dos grandes ramas: el Theravâda o "pequeño vehículo", que es el budismo más ortodoxo y monacal; y el Mahâyâna o "Gran vehículo", más popular y laical. Una adopción de las prácticas del tantrismo hindú haría surgir lo que se clasifica como una tercera rama, llamada Budismo Tántrico (Vajrayâna), surgida dentro del Mahayana. En Japón también se desarrollarán diversas corrientes como el Zen, el Shin y el Nichiren.

 

Doctrina

El credo budista está contenido en el famoso "Sermón de Benarés", que provocó la conversión de los primeros "cinco discípulos". Se le llama generalmente "Las cuatro nobles verdades" que intentan responder a las preguntas primordiales del hombre para comprender y superar el mundo y la propia vida.

Buda no anuncia a Dios, ni pretende hablar en nombre suyo. El budismo no es religión "revelada" en el sentido que se entiende la Biblia o el Corán.

Lo esencial de la doctrina de Buda es que todo pasa, todo no es más que apariencia.

El fundamento es el sufrimiento universal y las cuatro nobles verdades.

1a. verdad: ¿Qué es el sufrimiento? La vida misma es sufrimiento: nacimiento, trabajo, separación, vejez, enfermedad, muerte. Todo está lleno de sufrimiento.

2a. verdad: ¿Cómo surge el sufrimiento? Por ansia de vida, por aferrarse a las cosas, por codicia, odio y obcecación. Pero esto acarrea un renacimiento tras otro.

3a. verdad: ¿Cómo puede ser superado el sufrimiento? Renunciando al deseo. Sólo así se evita un nuevo karma, el resultado de las buenas y de las malas obras, sólo así se impide la reinserción en el ciclo de reencarnaciones.

4a. verdad: ¿Por qué camino ha de alcanzarse la liberación? Por el camino del término medio: ni ansia de placeres ni automortificación.

El camino de la liberación es el "óctuple sendero" que conduce al Nirvana: Conocimiento y Pensamiento correctos (panna); Palabras y Obras correctas; Vida correcta: moralidad (sila); Esfuerzo y Vigilancia correctas (satí) y Concentración correcta (samadhi).

El propósito último de estas enseñanzas es la erradicación definitiva de todo sentimiento de insatisfacción vital, causado por el anhelo ansioso (aferramiento o aversión). El cese definitivo de esta situación se da con el Despertar, que se produce cuando el individuo llega a una nueva percepción de la realidad y el ser. Para guiar el gran esfuerzo personal necesario para poder alcanzar este nuevo estado, el budismo prescribe una disciplina de entrenamiento, meditación y prácticas variadas para desarrollar la sabiduría y la ética.

La profesión de fe son "las tres joyas":

Yo pongo mi confianza en Buda

Yo pongo mi confianza en la ley (dharma)

Yo pongo mi confianza en la comunidad (Sangha).

La moral budista tiene más de 200 preceptos obligatorios para los monjes, pero para los laicos sólo son obligatorios los primeros 4 de los "diez preceptos" principales: no matar; no robar; no fornicar ni cometer impurezas; no mentir.

 

Palabras Claves

*Canon budista: comprende tres partes o Tripitaka:

Disciplina (Vinaya): prescribe las reglas que han de observar los monjes y las prescripciones para cada día.

Predicación (Sutras): colección de sermones y sentencias de Buda. Están clasificadas por su longitud.

Doctrina (Abhidhamma): conjunto de siete obras que contienen la metafísica budista.

 

*Pequeño vehículo (Hinayana): es el budismo estricto fijado por el discípulo preferido de Buda, Ananda, la ortodoxia budista aprobada por los monjes.

 

*Gran vehículo (Mahayana): es el budismo popular que se inicia al comienzo de nuestra era, opuesto al elitismo del budismo ortodoxo. Logrando la liberación de los demás es como uno logra liberarse. El Mahayana fue deificando progresivamente al Buda histórico hasta decir que hay tres Budas: el Buda humano e histórico, el Buda divino que dejó la tierra y entró en el nirvana y el Buda cosmos, absoluto, ley y verdad del universo.

 

*Nirvana: Significa "extinción" en sánscrito. Es la liberación del ciclo de las reencarnaciones, la iluminación definitiva. Es la abolición de toda voluntad, de todo deseo, de toda sensación, de todo devenir. No es ni la eterna felicidad, ni la nada absoluta, sino un estado inimaginable de inconsciencia absoluta y de no-ser. Para el budismo popular es una especie de "estancia inmutable", algo muy cercano al paraíso.

 

*Zen: el budismo zen (= "meditación") nació en China, pero su desarrollo fue en el Japón. La meditación zen no sólo se puede practicar en los monasterios, sino en la vida diaria, experimentando la iluminación, la fugacidad, lo "vacío" de las cosas, estando en el mundo y al mismo tiempo distanciándose de él, siendo "consciente" en cada instante. Ha sido una de las corrientes budistas que más ha penetrado en Occidente.

 

*Stupa: Monumento funerario originario de la India. Tiene una estructura maciza de piedra, como una colina en forma semiesférica o de campana. En las stupas se guardan las reliquias, cenizas y objetos de Buda o de otro maestro memorable. A las reliquias se las llama "semilla", por esto, lo que en un momento fue monumento fúnebre, ahora es fuente de vida. La cúpula de la Stupa representa el huevo cósmico del cual surgió el universo, convirtiéndose la Stupa en origen y centro del mundo.

 

B. Diálogo entre creyentes

 

El Dalai Lama:
Premio Nobel de la Paz

En 1989 el Parlamento noruego le concedió el Premio Nobel de la Paz al Dalai Lama, jefe espiritual del budismo tibetano, nacido en 1935. Recalcando la labor del líder espiritual, la motivación del premio decía: "Se ha opuesto al uso de la violencia y ha propiciado soluciones basadas en la tolerancia y el respeto mutuo, con el objetivo de preservar la herencia histórica y cultural de su pueblo... Ha desarrollado su filosofía de la Paz a partir de un enorme respeto por todos los seres vivos, y basado en el concepto de la responsabilidad universal que compete a toda la humanidad, así como a la naturaleza... se ha destacado proponiendo soluciones constructivas para resolver los conflictos internacionales, los temas de derechos humanos y los problemas ambientales del planeta".

El Dalai Lama es miembro del Comité de honor de la Coordinación internacional para el Decenio de la no violencia y de la paz. En 1990 publicó su autobiografía, "Libertad en el exilio".

Actualmente, el Dalai Lama es una figura internacional pero se define a sí mismo como "un simple monje". Recientemente ha tenido que enfrentar un intenso y violento periodo de protestas por la represión que Beijing está ejerciendo en la zona sobre las manifestaciones contra el gobierno del Tíbet.

Sin embargo, en ocasión de los boicots planeados contra los Juegos Olímpicos de China, el monje budista ha llamado insistentemente a la manifestación no-violenta, adelantando su disposición a renunciar si es necesario para abrir caminos de diálogo. A principios de mayo, el gobierno chino reanudó conversaciones con representantes del Dalai Lama después de las protestas internacionales por las represiones de las revueltas que estallaron en Tíbet en marzo de 2008.

 

El ejemplo de Thomas Merton,

un monje trapense en diálogo con el Budismo

 

Merton nació en 1915, en Prades, Francia. Su padre era neozelandés y su madre estadounidense. Su madre falleció cuando él era niño y Merton tuvo una infancia nómada, hasta llegar a los Estados Unidos, donde completó sus estudios universitarios. Influenciado por sus lecturas e impulsado por una llamada interior, se convirtió al catolicismo en 1938. En 1941, ingresó en el monasterio trapense de Nuestra Señora de Getsemaní, en Kentucky. Se ordenó sacerdote en 1949. La montaña de los siete círculos (1948), su autobiografía, es su obra más famosa, traducida en veintiocho idiomas. Durante sus 27 años en Getsemaní, Merton se convirtió en un escritor contemplativo y poeta, y se abrió al diálogo con otras religiones, apoyando causas como el pacifismo y los movimientos anti-racistas. Murió en un accidente en 1968 mientras asistía a una conferencia entre cristianos y budistas en Bangkok. Fue enterrado en el monasterio de Getsemaní. Su libro póstumo "Experiencia interior" explora el significado y la práctica diaria de la contemplación y pone de manifiesto su creciente interés por las tradiciones orientales de meditación y espiritualidad, sobre todo por la tradición budista, que influyeron notablemente sobre su pensamiento y escritos en la última década de su vida.

 

C. La Buena Noticia cristiana

La relación entre cristianos y budistas

Muchas de las enseñanzas de Buda y de los valores del budismo nos recuerdan la ética común que une a muchas religiones. La moral budista es una moral de aniquilación del propio ego, de entrega al prójimo y de servicio gratuito y desinteresado, de amor y respeto a la vida y a la naturaleza. En Occidente, el budismo ha sido una profecía acerca de la superficialidad de nuestro estilo de vida y del apego a las cosas materiales. Las prácticas de meditación del zen han sido incorporadas por varios cristianos en diversas partes del mundo, sin embargo es preciso reconocer que los objetivos de la meditación budista no son los mismos de la meditación cristiana. Un antiguo maestro zen les decía a misioneros cristianos que el zen y el cristianismo eran caminos muy diferentes, con metas también distintas, pero son caminos que se cruzan, es decir, tienen algunas experiencias y búsquedas comunes. El budismo nos enseña a callar, a hacer silencio, a dejarnos sorprender por el misterio que nos rodea, a dejar atrás la dependencia de lo que es efímero y transitorio.

 

La salvación

Más allá de las similitudes humanas que puedan encontrarse entre la figura de Buda y Jesús, no hay que olvidar la radical diferencia entre ambos. Buda mostró un camino humano de liberación del sufrimiento y fue un hombre virtuoso a quien muchos siguen e imitan. En cambio Jesús no sólo es imitable y alguien a quien seguir, sino que se proclama a sí mismo Dios en persona, revelando el rostro humano de Dios y el rostro divino del hombre. También nos revela el amor de Dios y una salvación gratuita que no depende de nuestros méritos, sino de la fe. La fe en Jesucristo también es incompatible con la creencia en la reencarnación y en el nirvana.

 

Meditación budista o cristiana

La meditación cristiana entendida como método de oración, es siempre un diálogo, es siempre prepararse para un encuentro con Otro, con el Señor. En cambio la meditación oriental, o se vuelve un monólogo de interioridad, o busca disolver la propia identidad en una divinidad despersonalizada. Uno puede encontrar experiencias psicológicas comunes, pero no llevan al mismo puerto. Para el cristiano las técnicas de meditación son una buena preparación psicológica y física para un estado de placidez mental y bienestar corporal, pero son un camino, y quien se queda allí se queda solo. La meditación zen puede ayudar a elevar el espíritu, pero la mera introspección no es todavía oración.

 

El Budismo y la New Age

El budismo hoy también es presa del consumo pseudo-religioso del movimiento New Age y se lo ha caricaturizado como un individualismo espiritual, algo muy lejos de la realidad del verdadero budismo. El verdadero budista no es alguien que busca meditar para escaparse de los problemas de la vida cotidiana, sino un corazón que se ha vaciado de sí mismo para vivir compasivamente. Un desafío que tienen las religiones históricas es sin duda no dejarse recortar ni caricaturizar por lo que el supermercado espiritual New Age hace de ellas, tomando lo que le sirve de cada una para el propio bienestar, sin pensar en el prójimo.

Una tradición espiritual tan rica y profunda como el budismo está siendo hoy vendida como simple técnica de meditación, olvidando el centro de la predicación de Buda. Un conocimiento mínimo sobre esta religión milenaria es una vacuna contra la actual deformación mediática del budismo.

 

para reflexionar...

Meditación

- ¿Por qué entre los cristianos la meditación no es apreciada como en el budismo? ¿Cuánto tiempo le dedicas a la meditación y a la oración?

 

Disciplina y ascesis cristiana

- El Budismo exige una importante disciplina; ¿cómo podemos los cristianos redescubrir la disciplina corporal (ayuno, renuncias...) y espiritual (oración, escucha...)?

 

El dolor que redime

¿Qué diferencia hay para un cristiano entre evitar y asumir el dolor, uniendo el dolor personal al sufrimiento redentor transformado por el amor de Cristo?