Las Religiones del Mundo:

El camino común de la Regla de Oro

Con los efectos de la globalización cultural y el crecimiento de nuevos movimientos religiosos, nos encontramos en una sociedad multicultural y multirreligiosa. Convivir con la diferencia, con el "otro", es un desafío y un aprendizaje constante.

En este contexto Umbrales propone este número especial que presenta las principales religiones del mundo, en orden histórico de aparición: desde las originarias manifestaciones del Animismo, todavía presente, por ejemplo, en la religión Umbandista, hasta la más reciente auge del Islam, pasando por todas las religiones orientales, el Judaísmo y el Cristianismo. En nuestro país hay grupos representantes de estas religiones históricas que difunden su fe y cultura, comunicándonos sus riquezas y experiencia espiritual. En un próximo número especial de Umbrales se abordará el tema más específico del Ecumenismo entre las Iglesias históricas cristianas (Católica, Ortodoxas, Protestantes...).

 

El "hecho religioso" es un fenómeno que acompaña toda cultura: la falta de una formación mínima en este tema, puede traer aparejada actitudes de ignorancia y de miedo, que van desde la discriminación, hasta la ingenuidad ante la variada propuesta religiosa, como si todo fuera lo mismo. Para aprender a convivir en una actitud dialogante y respetuosa de lo diferente, es necesario conocer lo esencial de las principales religiones, iglesias y movimientos, interlocutores ineludibles de toda la sociedad. Es verdad que ninguna agrupación religiosa es inmune a las ambigüedades de la experiencia religiosa, y muchas veces uno o varios de sus miembros pueden tener actitudes sectarias, fundamentalistas, más allá de su prestigio institucional o importancia numérica. Si no se conoce este tema, se suele caer en injustas generalizaciones, o en ingenuas calificaciones frente a todo lo que se autoproclame "religión".

 

Esta propuesta de reflexión sobre las religiones privilegia entonces el aspecto del diálogo entre creyentes, como una componente necesaria, pero también reafirma lo específico de la propuesta cristiana que para ponerse en diálogo necesita reconocer su identidad y su "Buena Noticia". Por eso se señalan algunos pasajes del Vaticano II sobre el diálogo interreligioso y pasajes del Catecismo de la Iglesia Católica.

 

Hablar de religiones no significa negar la laicidad. En cambio no es raro encontrarse con algunos que creen que la laicidad es "no contaminarse" con las religiones, sin darse, cuenta del sincretismo de otras cosmovisiones que se está produciendo (esoterismo, gnosticismo, magia, "metafísica", etc.) en varios ámbitos de la vida pública (por ejemplo en la enseñanza).

Existe también, apoyada en el movimiento "New Age" o Nueva Era, una tendencia a ofrecer "servicios religiosos" con lenguaje seudo científico, de tal modo que ya no existe más el "brujo", sino solo el "parapsicólogo", como tampoco el sanador, sino el "terapeuta"; y así se va diluyendo la frontera entre la medicina, la magia, la ciencia y la brujería, lo racional y lo religioso, el espiritismo y la sicología, en un cocktail que parece de ciencia ficción. Debido a la ignorancia en materia de religiones -en la que se mueve la sociedad actual- esta tendencia parece muy seria; en realidad es una espiritualidad a gusto del consumidor donde cada uno compone su "religiosidad a la carta", según su conveniencia, por más incompatible que sean sus contenidos, sin mirar la peligrosidad psicológica y social de los resultados.

 

El "hecho religioso" no es cuestión simplemente de doctrinas y culto; están implicadas las personas, con su testimonio de fe y de vida. Ignorar esta presencia viva en la sociedad es una discriminación e ignorancia todavía más grave que el desconocimiento intelectual. Es por eso que en nuestra propuesta de reflexión hemos incluido no sólo el dato histórico y cultual, sino también el ejemplo de los grandes testigos creyentes de las varias religiones: Gandhi junto a Chiara Lubic; el Dalai Lama, junto a Thomas Merton; el Documento Dabru-Emet de la Comunidad Judía, junto al Neve Shalom del dominico Bruno Hussar; los grandes profetas del Movimiento Ecuménico actual como Juan XXIII, Roger Schultz, Atenágoras I…

 

Después de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), los Estados democráticos contemporáneos han reconocido los principios de libertad religiosa y de conciencia, incluyéndolos en el alto rango de derechos garantizados por la misma Constitución. Estos derechos aseguran a cada ciudadano el libre ejercicio de la religión que elige y la actuación en conciencia. La dimensión religiosa está presente en la historia de la humanidad, con sus ambigüedades que también es preciso conocer. Desconocer las religiones es desconocer una parte fundamental de las culturas, de la historia, de nuestras conductas, y por lo tanto no acceder a una educación completa.

 

La enseñanza interdisciplinaria de las distintas religiones y fenómenos religiosos en la historia de la humanidad y del presente, tarde o temprano tendrá que incluirse en los programas curriculares. De lo contrario, los ciudadanos no tendrán herramientas suficientes para discernir entre lo serio y la mentira, entre la religión y la ficción. El estudio serio y respetuoso de las creencias religiosas es una tarea pendiente en nuestro país, donde el pluralismo religioso y cultural, como en todo el mundo occidental, es un dato del presente que ya nadie puede esquivar. Con algunas "preguntas para la reflexión" hemos querido ofrecer simplemente algunas pistas para abrir un debate todavía más amplio, sobre todo en el ámbito de la enseñanza, pero también en la familia o en los grupos de distinta índole.

 

En la cultura uruguaya, y sobre todo en el ámbito educativo, la historia de las religiones quedó postergada, ignorando que los símbolos religiosos, el arte, y las distintas mitologías, son parte integrante de la sociedad y de la cultura. Aquí no entramos en el plano de la fe, o de las creencias de cada persona, sino en un área cultural descuidada. En nuestra presentación hemos incluido fotos y materiales gráficos para que este aspecto del arte y de la simbología religiosa también sea conocido y valorado. El diálogo de las imágenes, de las costumbres, de los edificios y de los rostros, nos hace caminar hacia el reconocimiento del otro. La religión es un hecho humano específico e innegable, que debe ser estudiado desde las diversas disciplinas académicas.

 

La tapa de esta revista presenta una conocida obra del pintor costumbrista estadounidense Norman Rockwell (1894-1978), que representa la Regla de Oro de todas las religiones. Confucio expresó esta regla así: "No hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti"; y Jesús, en forma positiva, dijo: "Todo lo que deseen que los otros hagan por ustedes, háganlo por ellos" (Mt 7,12). El dicho se repite en las otras religiones: "No hieras a otros con lo que te hiere a ti" (Buda); "No hagas a los otros lo que aborreces para ti" (Hillel, Maestro Judío); "No hagas a los otros lo que te causaría dolor si te lo hicieran a ti" (Épica Hindú); "Amen de su prójimo lo que aman de ustedes mismos" (Mahoma). Si ésta es la obligación fundamental para todas las religiones, ¿por qué existen tantas divisiones, incomprensiones y hasta conflictos entre ellas?

La Regla de Oro es un camino común para todos; de esta forma los creyentes pueden alentarse unos a otros para lograr lo mejor que sus variadas tradiciones les indican como meta de realización.

 

Miguel A. Pastorino y Quinto Regazzoni

 

 

 

Actualidad de la Religión

 

Al hablar sobre religiones algunos piensan que es un tema del pasado. Otros ven la cáscara y el folklore. Para otros son dogmas inamovibles como pirámides. Para los creyentes son principalmente vivencias que iluminan el corazón. Cuando visité Nazaret, donde Jesús pasó treinta años, me distraía un grupo de turistas asiáticos que sacaban fotos. Esa es la íntima tensión que se experimenta ante una religión: ¿curiosidad del pasado o vivencia del presente?

No me opongo a eso. Sólo advierto a los viajeros de estas páginas, a que entren dentro de sí mismos y se pregunten qué es para mí la religión, qué es lo fundamental de una religión, qué me puede enseñar una religión diferente de la mía.

Todas las religiones permiten vislumbrar la manera en que los seres humanos intentan descubrir sentidos o direcciones para moverse en un espacio... No lean entonces estas páginas simplemente como historias de un ayer ni como cosas extrañas. Hoy también necesitamos redescubrir esa religiosidad camuflada en tantos gestos de la vida común y corriente.

Por último, vale una distinción entre religión y fe. La primera indica el conjunto de expresiones históricas que ritualizan lo sagrado, para los cristianos, el Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo. Mientras que la fe es el acto consciente mediante el cual una persona se entrega a Dios todos los días.

Sin la fe una religión se vacía.

 

Pablo Galimberti

Obispo de Salto, Presidente de la Comisión de Ecumenismo y Diálogo interreligioso de la CEU