1. El Animismo

 

 

Los animistas en el mundo de hoy son más de 300 millones. Desde América, África, Asia y Oceanía, cada religión animista tiene elementos comunes con las otras. Este conjunto de creencias ha sido llamado "animismo" (anima: alma) por ver una presencia espiritual en los fenómenos naturales y en las cosas mismas (piedras, maderas, etc.). Aunque tienen algunas semejanzas con las religiones prehistóricas, tienen también importantes diferencias.

Hoy se las llama también "religiones de la naturaleza". Tienen una visión propia de la vida, de la fragilidad de la naturaleza humana, un sentido de dependencia del mundo espiritual y una veneración-dependencia de la naturaleza. Creen en un mundo de poderes o seres espirituales más fuertes que el ser humano. No estamos solos en el mundo, detrás de las cosas se esconde un poder espiritual, concebido como fuerza que penetra todas las cosas. A menudo este poder o fuerza se concibe como una multitud de espíritus, unas veces benévolos y otras veces malignos, y en algunos casos son adorados como dioses. Es muy importante la presencia de los espíritus de sus antepasados y el culto a los mismos.

No tienen libros sagrados, sino un conjunto de mitologías que se transmiten en forma oral. En la mayoría de estas religiones hay una figura de tipo "sacerdotal" que ofrece sacrificios y se comunica con el mundo de los espíritus, es curandero y adivino, un chamán.

Contexto histórico. Cuando los europeos se encontraron con los nativos de América, Asia y África, interpretaron sus creencias religiosas como fetichismo, idolatría, supersticiones y hechicerías. Luego de llamarlas "religiones tradicionales", "totemismo", "manismo", "politeísmo", se prefirió el término de animismo (Edward Tylor), que designa la creencia en los espíritus, que viven y animan todo cuanto existe. Son muy antiguas, y por eso se les llama religiones primitivas, en el sentido de "primeras".

Estas religiones se han mantenido y siguen siendo las creencias de gran parte de África (unos 150 millones de creyentes animistas). En Asia, en Oceanía y en las Américas, se calcula que hay otros 150 millones de animistas. El animismo tiene una especial vigencia en el mundo rural. En ámbitos urbanos son refugios de identidad de muchos inmigrantes.

También son muchos los que "convertidos" a religiones como el cristianismo, el islam o simplemente secularizados, conservan aún su "mentalidad" animista. Han surgido así nuevos sincretismos entre las religiones difundidas en Occidente y el animismo. Actualmente, el movimiento New Age trata de rescatar las creencias animistas en una clave esotérica y mística, presentando un mundo lleno de espíritus y fuerzas extrañas que invaden la vida cotidiana de los centros urbanos.

El desarrollo de la antropología cultural, ha suscitado un gran interés por la recuperación de las "religiones tradicionales" en muchos países de África, América y Oceanía.

Algunos nuevos movimientos religiosos actuales han derivado de estas religiones: como los cultos afroamericanos (Umbanda, Candomblé, Vudú, etc.), que aunque tienen una cosmovisión animista, se amalgamaron con elementos de la religiosidad popular católica y el espiritismo kardecista, que surgió en Francia en el siglo XIX, alejándose de sus orígenes africanos. Otros grupos pretenden ser los continuadores de las tradiciones indígenas, pero en una versión posmoderna, vinculada al movimiento New Age con elementos gnósticos y esotéricos, como las sectas derivadas del neo-chamanismo. A pesar de los nuevos sincretismos, millones de personas se identifican con estas religiones, que mantienen viva una rica herencia espiritual y cultural de la humanidad.

 

Doctrinas. Si bien hay muchas diferencias entre las religiones animistas, se pueden sintetizar algunas de sus creencias fundamentales.

Todo es vida, y la vida está en todas partes. El flujo vital recorre todo cuanto existe, desde el ser humano, hasta las piedras. Esta fuerza vital tiene diversos nombres (ej. maná en Polinesia), es una fuerza sobrenatural, espiritual, pero impersonal, que impregna todo el universo. Todo el mundo está expuesto a sus efectos, y sólo unos pocos pueden domesticarla (chamán). Esta fuerza canalizada se usa a través de un amuleto o de una fórmula o gesto que la ha captado. Persiste incluso en las uñas y en los cabellos cortados. La muerte también es vida nueva.

 

Espiritualidad. - El alma no es un espíritu, vive en un cuerpo como prisionera de él. Con la muerte se separa y se une a sus antepasados, o bien vuelve a su propio cuerpo, o "molesta" a otra persona. Algunos la sitúan en el cráneo (Camerún), pero más comúnmente en las vísceras, el corazón, el hígado... Muchas veces es doble y hasta triple, como entre los yorubas. Entre los kikuyu, un alma es en cierto modo un antepasado, como un alma colectiva.

- Todo es rito y el rito es vida, los hay desde los comunitarios hasta los domésticos. Todo se vive en relación con los espíritus y las fuerzas sobrenaturales. La fiesta marca los grandes momentos de la existencia, no es individual sino colectiva, y siempre es religiosa.

- Los antepasados tienen gran importancia como héroes fundadores, y reviven en los mitos. Reviven en las prescripciones y costumbres que han dejado. Se manifiestan en las bendiciones o maldiciones, fruto de la fidelidad o no de sus miembros. De los antepasados se espera protección, fecundidad, éxito en la caza, la buena cosecha, la curación de las enfermedades. Se habla con ellos, se los consulta, se los invoca o se los increpa. Siguen formando parte de la familia.

- Lo invisible es tan real como lo visible, impregna todos los seres y todos los acontecimientos. El tiempo es cíclico y en perpetua renovación. Nada se pierde, todo se transmite y todo se transforma.

- Dios es un ser supremo, pero lejano. Todo viene de él y todo vuelve a él, es todopoderoso, lo ve todo, lo sabe todo y es eterno e infinito. Los mediadores o entidades intermedias son importantes en la relación con lo divino. El culto a figuras de animales y los
sacrificios
pueden interpretarse como "idolatría", es en realidad el culto a las fuerzas de la naturaleza, a un dios impersonal, sin historia, trascendente, pero a la vez inmanente y difuso en la multitud de cosas que existen.

 

Palabras Claves

*Chamán: es un mediador entre el ser humano y el mundo superior de los espíritus. Sus funciones son varias: ofrecer sacrificios, predecir el futuro y curar las enfermedades, siempre con la ayuda de los espíritus. Reúne en su persona al sacerdote, mago, adivino y curandero. Su poder de curar las enfermedades se basa en que éstas son interpretadas como una pérdida del alma del enfermo. El chamán busca esa alma, se apodera de ella y la devuelve al enfermo. Todo sucede en un estado de trance. Desde ese éxtasis proyecta su propia alma hacia el mundo de los espíritus, para aplacarlos. Normalmente es iniciado por otro chamán y queda investido al recibir los instrumentos y vestimenta del oficio. En las religiones andinas, el chamán asume también el liderazgo de la comunidad.

 

*Umbanda:

la Umbanda se basa en el culto a las divinidades y "trabajos" espirituales, sin dejar de adorar a Dios que para los Umbandistas es el principio de todas las cosas.

Se explica a partir de herencias religiosas africanas, traídas a América (Brasil) en el período esclavista. Pueblos con culturas diferentes invocaban divinidades semejantes: así, los mismos Orixás (espíritus divinos) tenían nombres diferentes debido a las diferentes lenguas habladas por los pueblos esclavos.

La Umbanda comenzó en los barracones de candomblé; allí se consultaba a los "guías" espirituales (Pais y Maes). Su tendencia sería abarcar todas las manifestaciones de espíritus que incorporaban en mediúms y se identificaban como caboclos, preto-velhos, niños y exús.

 

*Sacrificios: el sacrificio de una víctima elegida tiene la función de regenerar la fuerza vital, disminuida a veces por una enfermedad, la violación de un tabú, o dispersada por la muerte.

En estas ocasiones es necesario restituirla, ordinariamente derramando la sangre de una víctima. La carne de sacrificio en algunos casos es comida como signo de comunión con la energía vivificante de la víctima.

 

B. Diálogo entre creyentes

 

La Teología indígena

"Dios Madre-Padre, Abuelo-Abuela sembró en estas tierras a nuestros pueblos para hacernos florecer. Es en esta Tierra Florida donde toda la creación y todos los seres se vuelven preciosos, hermosos, relucientes, verdaderos, abundantes y vivificantes… Las y los indígenas manifestamos que el Dios de Jesucristo ha estado presente y ha actuado en nuestras culturas desde siempre. Después nos fue anunciado en el Evangelio. Con él, y con nuestros mártires que dieron la vida por nuestros pueblos, vamos por el camino y en la búsqueda de la Tierra sin Males. El reconocimiento de nuestra dignidad será la base indispensable para defenderla ante los demás. Reafirmemos nuestro orgullo de ser indígenas, conociendo nuestra sabiduría y viviendo nuestra espiritualidad. Creamos en nosotros mismos.

Una tarea importante es que los mayores nos enseñen la sabiduría del pueblo a las nuevas generaciones. Otra tarea es nuestra capacitación constante y la capacitación de nuestros líderes para que nos sepan guiar hacia la tierra sin mal, defender nuestros derechos …

La lucha indígena es larga porque se trata de la lucha permanente entre el bien y el mal. Debemos tener paciencia histórica… Consigamos la solidaridad de los amigos de la causa indígena. Enriquezcamos y purifiquemos la vivencia concreta de la fe cristiana, ayudando a nuestras iglesias a reconocer con humildad sus limitaciones en el uso del poder, y a ofrecer un testimonio más claro y creíble del Evangelio, con cuyo poder podemos vencer el mal y alcanzar la Tierra sin mal, también como vida en abundancia prometida en el evangelio liberador de nuestro Señor Jesucristo. La promoción humana integral de los pueblos indígenas debe ser parte fundamental de la tarea evangelizadora de nuestras Iglesias".

 

(Encuentro de Teología Indígena, Asunción, Paraguay, 2002).

 

La búsqueda del p. Eleazar

 

El p. Eleazar López, sacerdote católico, e indígena zapoteca de México, es un estudioso de la Teología India. En una entrevista publicada en Umbrales (n.156), nos habla de cómo la tradición indígena puede ayudarnos a descubrir espacios nuevos de diversidad y humanidad.

 

"En todas las religiones hay una búsqueda de Dios. Así lo reconoce la Iglesia en el Vaticano II. Pero casi nada se había dicho de las religiones, como la de los indígenas o afroamericanos. En los Documentos de Santo Domingo la Iglesia expresa que los pueblos originarios de América ya conocían a Dios, La Teología India es la teología de los pueblos indígenas, es decir, cómo entienden a Dios, cómo viven la experiencia de Dios.

Algunas personas piensan que estamos volviendo a la idolatría y al paganismo. Por ejemplo, cuando los indígenas dicen que Dios es Padre y Madre a algunos les suena ofensivo, porque venimos de una tradición patriarcal, en la que Dios aparece sólo como Padre… Necesitamos estudiar más y mejor por qué los pueblos indígenas tienen esas creencias, esos modos de celebrar. En el mundo indígena existen valores que pueden diseñar un nuevo modelo de sociedad que no sea excluyente. En primer lugar, se destaca su estilo de vida y su relación con la naturaleza. Los pueblos indígenas, por la relación que mantienen con ella (ven la tierra como madre), pueden ayudar a solucionar el problema de su deterioro. En segundo lugar, hay que destacar su manera de relacionarse como seres humanos. La sociedad actual, basada en la competencia, genera violencia y anula las posibilidades del más débil (anciano, niño y pobre). Por el contrario, en la mentalidad indígena, la persona en comunidad es el valor máximo... Señalemos, por fin, su vínculo con Dios. Una sociedad que pierde el sentido religioso, divino, trascendente, es una sociedad que va camino de su destrucción. Por el contrario, la Teología India está ofreciendo nuevos espacios de diversidad al mundo y a la propia Iglesia".

 

(Extractado de Umbrales n. 156, pág. 26-27). 

 

C. La Buena Noticia cristiana

La fe cristiana y el animismo

 

A lo largo de la historia, no siempre los cristianos hemos respetado y comprendido adecuadamente las creencias y prácticas animistas, sin embargo, muchas de las manifestaciones de las religiones animistas son incompatibles con la fe cristiana. Alguien que profese la fe en Jesucristo no es coherente si al mismo tiempo practica la magia o tiene una visión fatalista de la vida, o cree en "espíritus", consultándolos y teniéndoles miedo. Cuando se anunció la fe cristiana a esas culturas no siempre se ha sabido inculturar el Evangelio y se han impuesto elementos culturales que no pertenecen a la esencia del cristianismo sino a la cultura europea. Respetar las tradiciones ancestrales no significa fomentar el sincretismo religioso. No hay que ser ingenuos en idealizar todo lo precristiano, como hacen varias corrientes neopaganas posmodernas.

 

La propuesta de la Buena Noticia cristiana valora el amor personal y único a cada persona, hijo o hija de Dios, en contra de cierta utilización degradada de las religiones animistas, que propone una visión determinista y fatalista de la vida (creencia en el destino). La fe en Cristo pone toda su confianza en un Dios que es Padre providente y no tiene la necesidad de buscar recursos mágicos para manipular los acontecimientos de la vida cotidiana. Esa confianza en el amor paternal de Dios excluye la superstición, el miedo a los poderes espirituales y a los espíritus, la dependencia con respecto a los brujos.

No tiene sentido entonces la doble pertenencia religiosa, con una visión instrumental y pragmática de la relación con Dios.

La fe en el Dios liberador de la Biblia, en el Dios que ama y salva del pecado y de la muerte, es incompatible con las creencias en espíritus, adivinos y poderes mágicos (Éx 22,18; Lev 19,31).

Es importante rescatar que el diálogo en nuestro país con los practicantes de cultos afrobrasileños es una tarea pendiente. Con ellos compartimos muchos valores éticos comunes, a pesar de la incompatibilidad doctrinal de nuestra fe con sus creencias.

 

para reflexionar...

Dios en la naturaleza

- El respeto y el amor por la Tierra es también un valor para los cristianos: ¿leíste en este sentido los primeros tres capítulos del libro del Génesis?

- ¿Sabes hallar la manifestación de Dios en la naturaleza, como lo hizo por ejemplo san Francisco?

 

Aspectos mágicos y superstición

Después de haber leído estas páginas, ¿hay algún aspecto mágico en tu fe?

¿Hay superstición en tu vida cotidiana?

 

El catecismo

La superstición es la desviación del sentimiento religioso y de las prácticas que impone. Puede afectar también al culto que damos al verdadero Dios, por ejemplo, cuando se atribuye una importancia, de algún modo, mágica a ciertas prácticas, ...

La idolatría. El primer mandamiento condena el politeísmo. Exige al hombre no creer en otros dioses que el Dios verdadero. Y no venerar otras divinidades que al único Dios. La Escritura recuerda constantemente este rechazo de los ‘ídolos ...

La idolatría no se refiere sólo a los cultos falsos del paganismo. Es una tentación constante de la fe. Consiste en divinizar lo que no es Dios... (2111-2113)

Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone ‘desvelan’ el porvenir...

Todas las prácticas de magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo -aunque sea para procurar la salud -, son gravemente contrarias a la virtud de la religión... (2116-2117).