Identidades de la Costa
¿De dónde soy?
Mediante la pregunta «¿de dónde siente que es usted?» buscamos determinar el grado de pertenencia de la población a esta comunidad.
A través de dicha pregunta se intentó también conocer cuáles son las representaciones simbólicas así como los imaginarios sociales, que los habitantes tienen del lugar en que viven.
En primer término, si bien este proyecto no se centró en el vínculo que mantienen los habitantes de esta ciudad con Montevideo tanto en términos afectivos (familiares, amigos, ex-vecinos) como laborales, el mismo existe. Lo interesante que se desprende de las entrevistas es que, en términos generales, la población se diferencia de Montevideo, no se siente un apéndice de la ciudad, si bien sabe todo lo que se depende de ella para seguir existiendo.
Por otra parte, los relatos más antiguos de la ciudad hacen referencia constantemente a Montevideo, aunque ahora esa relación de dependencia está disminuyendo (en cuanto a servicios).
En segundo lugar, la autodefinición con el departamento de Canelones es sentida muy excepcionalmente. Es más, la expresión «canario» tiene una connotación peyorativa para sus habitantes.
En tercer término, no muchos entrevistados se autodefinen como pertenecientes a la Ciudad de la Costa. Es un punto de referencia que pocos tienen integrado. Han transcurrido cuatro años desde su creación y, si bien la ciudad ha comenzado a tejer una tradición propia, es muy temprano para hablar de la «identidad costeña».
Por último, la audenominación «soy de Solymar» o «me siento identificada con Parque Miramar» da cuenta del marco de referencia más inmediato, más cotidiano, el barrio-balneario al que pertenecen. Es decir, un alto porcentaje de los entrevistados se identifica con su barrio.
¿Dónde iría a vivir?
Otra de las preguntas formuladas fue la siguiente: sí tuviera la posibilidad de irse a vivir a otro lado, ¿lo haría? En caso afirmativo, ¿adónde?
La negativa al cambio, a una mudanza, se fundamentó en diversos motivos:
1) Un fuerte apego al domicilio, a la casa en sí misma.
2) Un importante arraigo al barrio.
(Ej.: «Con mi marido siempre decimos, sí sacáramos el 5 de Oro no nos iríamos de aquí, tiraríamos todo abajo y nos quedaríamos aquí»)
En Parque Miramar, ante la hipotética posibilidad de cambio, surgió el referente más importante que tiene: Montevideo. La idea de mudarse a la franja costera también se presenta como una posibilidad. Sin embargo, Paso Carrasco presenta una fuerte resistencia a «mudarse». En todo caso, lo haría por razones laborales o de estudio.
Lagomar Sur y Norte en términos generales no demuestran deseos de «querer irse». Pero, planteada la posibilidad, aflora el deseo o gusto por desplazarse más hacia el este.
El Pinar, «un lugar ideal»
Todos los barrios-balnearios, sin importar el tiempo de residencia, ante la eventualidad de mudarse manifestaron que les gustaría irse a vivir a El Pinar.
¿Por qué razón se ha transformado en el «sueño» de muchos costeños?
Hay zonas de El Pinar que mantienen características similares a las que tenía el resto de la franja costera hace unas décadas atrás (tranquilidad, mucho verde, lugar no muy poblado, etc). Además se trata de un sector de la ciudad lo suficientemente apartado de Montevideo (aproximadamente 30 kms.), pero no tan alejado como para preocuparse por tener que viajar diariamente.
Matices de identidades
Es por lo antes mencionado que podemos hablar de matices en términos de identidades, en la medida que la Ciudad de la Costa está conformada por un conjunto de realidades disímiles, tanto en términos geográficos como de nivel socioeconómico. Estas características, sumadas a la falta de comunicación dentro de la ciudad (en locomoción interna, con excepción de la bicicleta y la moto) dificulta enormemente una mayor integración dentro de la zona. Esto afecta la relación entre los vecinos así como también en las actividades de esparcimiento (playa, lagos, lugares nocturnos). La escasa y pobre comunicación contribuye a que la población tenga una visión y representación más fragmentada de la ciudad.
Se trata de una franja que hace cuatro años ha sido declarada Ciudad y que no posee los límites exactamente precisados. Por añadidura está conformada por un conjunto de áreas que a veces son heterógeneas entre sí (ej.: Lagomar Norte y Parque de Miramar).
Todo esto nos hace pensar que la Ciudad de la Costa recién ha comenzado a echar sus raíces. De cualquier forma, la búsqueda de lugares más tranquilos, con una mayor preservación del medio, conducirá en definitiva a un replanteo y planificación de la ciudad que irán profundizando tal tendencia..