Lagos sin controles - Informe Especial

La gran mayoría de los lagos de la zona son producto de areneras abandonadas hace décadas. Son una realidad que nadie visualiza del todo; los lagos son tierra de nadie. Muchos los disfrutan pero nadie les asigna rango de algo como para que se tomen algunas medidas. Las autoridades no manejan datos, y aunque legalmente no tienen obligaciones (salvo que el lago esté formado sobre un predio municipal) no deja de preocupar la pasividad generalizada. Pero no hay nada más cierto que la realidad: estas aguas son de uso común para baños por gran cantidad de jóvenes sin que medie vigilancia alguna.

Escenarios posibles

El Prof. Carlos María Anido, del Instituto de Mecánica, Fluídos e Ingeniería Ambiental (IMFIA), delineaba al respecto 3 escenarios posibles ante el uso cada más frecuente de los lagos. El primero, por demás improbable, era el de la prohibición; el segundo podría ser no modificar mayormente el desarrollo de esta actividad pero sumarle medidas de vigilancia e introducción de algunas reglas de uso (de tal a tal sector para niños, por ejemplo). Si ninguna de estas alternativas resultara factible, una tercera sería una actitud activa de las organizaciones o las autoridades para cambiar la estructura de estas formaciones (simplemente hacerlas más llanas). Todos estos procesos, hasta ahora inexplorados, requieren de un trabajo de toma de datos en estaciones fijas y un monitoreo general del ecosistema.

La base de una real seguridad en cualquier agua para baño es, para el profesor, el dominio completo de la natación, que a niveles macro se logra con un plan institucional de enseñanza del deporte.

Las aguas subterráneas

Los denominados «pozos de agua» tienen como función principal, en aquellos que disponen del sistema, la de regar plantas; pero la experiencia enseña que en muchas ocasiones ese bien natural es utilizado para usos no compatibles con sus características.

En el relevamiento de aguas subterráneas, de 3 pozos de la zona, ninguno arrojó datos preocupantes. Sin embargo, lo que sí es atendible es la influencia que estas aguas, llegadas a estar en mal estado por inoperancia técnica, producen sobre su hábitat circundante.

Todo comienza, para el Prof. Carlos Anido, con el tipo de pozo utilizado y los materiales con que se construyen los mismos. Para poner un ejemplo práctico el profesor señalaba que algunas empresas excavadoras ofrecen a sus clientes mayor potencia en el agua a costa de menor calidad en su composición. El exceso de filtros en profundidades bajas y/o los materiales de bajo nivel que se utilizan en los caños son la causa más común de contaminación en las napas más puras.

Otros apuntes

Con relación a las cifras que se brindan en el recuadro, ellas indican que las aguas están aptas para baños al no arrimarse ni menos superar los 2.000 coliformes cada 100 mililitros de agua. Con este parámetro se manejan la Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA) y la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM). Ahora bien, los coliformes totales que aparecen en las muestras pueden deberse a los propios animales que habitan en las inmediaciones.

Estos breves apuntes tienen la intención de abrir un tiempo de reflexión sobre nuestros espacios comunes y principalmente sobre los naturales, cada vez más escasos.